Relato de cómo llegamos a Machu Picchu en moto por Camino Alternativo. Bueno, en realidad hasta Aguas Calientes no se puede llegar con la moto, así que dividí este relato en dos partes: el que vas a leer ahora es en moto hasta Santa Teresa y la segunda parte es a pie desde la Hidroeléctrica hasta Aguas Calientes.

Si estás planeando tu viaje por Perú, no dejes de pasar por esta guía, en donde te cuento cómo llegar, cómo moverte, dónde dormir y mucho más.

Saliendo desde Ollantaytambo

Si no lo hiciste todavía, te recomiendo leer las otras entradas que hablan del Valle Sagrado: la que cuento nuestro paso por Písac (habiendo salido de Cuzcoy en la que hablo de nuestra visita a Moray y Ollantaytambo, pasando por muchos otros lugares, como Urubamba, donde hicimos noche; todo en moto. Dicho esto, vamos a lo que te trajo por aquí…

Así es que desde Ollantaytambo, luego de haber visitado sus ruinas, salimos cerca del mediodía en dirección a Santa María. Pidiendo indicaciones, pudimos ubicar rápidamente la ruta que va hacia allá, que es la misma que va hacia Quillabamba y que podés encontrar en Google Maps como “28B”.

Camino a Santa María

Antes del relato y las fotos, te comparto un video de la primera parte del recorrido:

A medida que te vas alejando de Ollantaytambo en dirección a Santa María, comienza un ascenso primero gradual y luego bastante pronunciado, que lo vas a notar en cualquier vehículo, pero más en una moto y más aún si una de esas motos viajan dos pasajeros.

Como podrás imaginarte, el hecho de ir ascendiendo te garantiza cada vez mejores vistas hasta llegar a algunas como esta:

Eso sí, como fuimos en marzo de 2014, si bien las precipitaciones no son tan importantes como en enero o febrero, sigue siendo época de lluvias y el clima es inestable e impredecible.  Así fue que a medida que íbamos ascendiendo, cada vez caía más agua y con mayor fuerza. Además, al ir subiendo, cada vez bajaba más la temperatura, lo cual hacía la situación más complicada aún, porque mis amigos habían dejado parte de su equipo en lo de mi anfitrión en Cuzco y habíamos seleccionado mal qué llevar, porque dejamos su equipo técnico para la lluvia allá.

Así fue que al rato tuvimos que hacer una parada técnica en donde a Nico (mi amigo que me llevaba en su moto) le presté mis guantes y ambos conductores – él y José – se pusieron unas bolsas en las manos para cortar el viento frío, que cada vez era más intenso. Ahí fue donde se nos sumó Michael, un estadounidense que venía haciendo un viaje en moto por Sudamérica. Así que fue que el equipo se agrandó a cuatro personas.

Un rato después, llegamos al punto más alto del recorrido, el Abra de Málaga, a 4330 m.s.n.m.:

Como habrás visto, por si el frío, la lluvia y la altura no fueran suficientes, también se teníamos una niebla contundente que dificultaba bastante el camino:

Afortunadamente, ni bien pasamos el abra, empezamos a descender bastante rápido, la lluvia comenzó a ceder y la niebla desapareció por completo. A su vez, el clima cambió de la mano del paisaje, hasta llegar a Santa María, donde ya era claramente tropical y selvático:

Parada técnica en Santa María

En Santa María acompañamos a Michael a un mecánico, ya que estaba teniendo problemas con el carburador de su moto, dimos con la persona correcta gracias a preguntarle a los pobladores del lugar y en alrededor de una hora y media (ya vas a ver con qué consecuencias) tuvimos resuelto el inconveniente:

Mientras arreglaban la moto, primero armamos y luego comimos unos sandwiches con las verduras y el queso que habíamos comprado en el Mercado de Cuzco y el pan que habíamos comprado en el camino. Después cargamos combustible, aunque no de la manera habitual, mirá:

Camino a Santa Teresa

En Santa María, la ruta por la que veníamos – asfaltada y en muy buen estado – sigue camino a Quillabamba en esta bifurcación:

Y nos deposita en una ruta con otras características, mucho más tranquila y pintoresca pero más exigente para las motos y sus conductores:

Tuvimos que atravesar varios pasos de agua con las motos, siendo este último el peor de todos:

Ahí decidimos que lo mejor sería que me baje, ya que podría desestabilizar la moto de Nico estando en la parte de atrás mientras lo cruzábamos. Ya estaba pensando en que me iba a mojar hasta las rodillas para atravesar ese curso de agua, pero justo pasó un camión y, pulgar en alto, me colé en su caja y me salvé de empaparme:

Finalmente, los chicos logran pasar, como muestro en este video:

Poco después se terminan los pasos de agua, pero en la ruta comenzamos a ascender pasando por angostamientos importantes, acantilados – ambos garantizan un poco de adrenalina – y hermosas vistas, como podés ver acá:

En Santa Teresa

Llegamos finalmente a Santa Teresa alrededor de las 5 de la tarde y dejamos las motos en un alojamiento a 7 soles por día cada una, ya que no podríamos llegar con ellas hasta Aguas Calientes. Descansamos y empezamos a buscar una forma de llegar hasta la Hidroeléctrica, desde donde emprenderíamos la caminata a Aguas Calientes.

Buscando llegar a la Hidroeléctrica

Al parecer, había un control policial saliendo del pueblo y esto ponía en jaque a todos los que trabajaban llevando pasajeros de Santa Teresa a la Hidroléctrica: me contaban los taxistas que el gobierno les dificultaba el acceso a la licencia habilitante, por lo que muy pocos tenían los papeles en regla para hacerlo ese día y, por lo tanto, llevarnos a destino. Esto generaba menos oferta y nos reducía las posibilidades de poder regatear un buen precio.

Sin embargo, junto con Michael y dos jóvenes japonesas que encontramos en el pueblo, pudimos llegar a los 70 soles entre los 6 que nos pedía el conductor de una van que funcionaba como taxi compartido. Fue un precio razonable, dadas las cartas con las que nos tocó jugar, ya que es un viaje que generalmente, en condiciones normales, cuesta 10 soles.

Para todo esto, ya se habían hecho las 18.30 cuando partimos y luego de poco más de media hora llegamos finalmente a la Hidroeléctrica (de noche, como podés ver en la foto). Desde ahí comenzamos la caminata a Aguas Calientes, también conocido como Machu Picchu Pueblo.


Este fue el relato de cómo llegamos desde Cuzco hasta la hidroeléctrica en moto. Si querés saber cómo llegamos desde ahí a Aguas Calientes caminando por las vías del tren, pasá por esta entrada, en la que te cuento del famoso “Camino Alternativo”.

Si, por otra parte, querés ver nuestra guía para recorrer las ruinas de Machu Picchu, entrá acá

Y, como siempre, si tenés dudas o aportes para hacer, no dejes de usar los comentarios que están un poco más abajo…

Si estás pensando en visitar Perú próximamente o querés saber más sobre cómo llegar al país, cómo moverse allá, su clima, presupuesto para una visita y mucho más, ¡no dejes de visitar nuestra completísima Guía de viaje a Perú!